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Septiembre de 2013
Daniel Gómez Rinaldi
“Tengo tres límites con los chimentos: la sexualidad, las enfermedades y los chicos”
Periodista de espectáculos de amplia trayectoria, hoy trabaja en televisión de aire, cable y radio. En los últimos tiempos se lo vio alejado de su habitual postura mesurada por un par de escándalos con artistas en los que lamenta haberse involucrado. Respetuoso y muy querido en el ambiente, superó varios trances de salud difíciles y hoy trabaja a full, totalmente recuperado. Revela ser un ávido e importante coleccionista de azulejos antiguos, con los que sueña editar un libro.
 


-¿Cómo empezaste en los medios?

- Empecé en gráfica, en la “Revista del Mundo” que era una especie de revista “Caras” de hoy. Empecé como redactor y con los años, a partir de cambios estructurales, terminé como director. De ahí pasé a trabajar en la producción de Lucho Avilés en “Indiscreciones” Ahí empecé a tomar contacto con la tele. Al poco tiempo hubo que salir a hacer una nota y como estaba preparado, fui yo. Ahí tuve mi momento más importante con Lucho, que fue cuando se separó Susana Giménez. Estábamos haciendo la guardia con el camarógrafo Daniel Min y captamos el momento en el que llega de viaje y le tira el cenicerazo a Huberto Roviralta, que era una caja de madera. Ahí Huberto sale y habla con nosotros con la cara toda ensangrentada. Eso me dio popularidad y estuve como panelista hasta el final de Indiscreciones en 1997.

-¿De ahí seguiste como panelista?

- Sí, después hice Telepasillo en Canal 13. De ahí pasé a “Siempre Listos” con Vero Lozano y Horacio Kabak. Ahí fue que me llamó Jorge Rial para hacer “Intrusos”, donde estuve hasta 2011. Paralelamente a eso conduje en cable “Detrás de Escena” con Connie Ansaldi, que se trataba de entrevistas a famosos donde repasábamos sus carreras.  Hoy estoy en “Implacables” con Susana Roccasalvo y Carlos Monti, “El Chimentero 3.0” en Magazine TV y en radio estoy en “El Exprimidor” con Ari Paluch.

- Siempre trabajaste en espectáculos. 

- Siempre. Es lo que me gustó siempre, cuando escribo sobre otra cosa me siento un mediático más que habla.

- ¿Dónde te sentís más cómodo, en la tele, la radio o la gráfica?

- La gráfica, la verdad que extraño mucho la gráfica. Lo que me gustaba en aquella época era esa cosa de conseguir la nota y después sentarme con el grabador y armarla. Me gustaba hacer notas elaboradas, no tanto pregunta-respuesta. Me gustaba intercalar cosas del momento o de la historia del personaje. En ese momento los periodistas hacíamos todo. Además, en el medio que trabajaba teníamos que conseguir una locación acorde al personaje: si hacías - por ejemplo - a Pinky, había que hacerlo en el Colón y conseguir un vestuario acorde. Después de redactar, diagramábamos la nota, me sentaba con el fotógrafo y decía: “Esta foto la quiero acá y poner esta otra foto acá”. Lo que me gusta de la tele es que te da popularidad.

-¿Tiene algo malo la popularidad?

- No le veo cosas malas. Como positivo, la gente habla conmigo, me demuestra afecto, te apoya cuando estás envuelto en algún conflicto.

- Cuál es tu límite con los chimentos?

- Cuando empecé a trabajar en la tele y la radio me propuse dos límites: no hablar ni de la sexualidad de los famosos, ni de enfermedades. Este último tiempo también tomé como premisa no hablar de los hijos de los famosos. El tema de la sexualidad era, por darte un ejemplo, porque a un galán de telenovelas le podías arruinar la carrera si contabas que era gay. Lo mismo con las enfermedades, yo me enteré de un productor de telenovelas que a un actor no lo contrató porque tenía HIV. Entonces me parece que hay que ser muy respetuoso con esos temas. A mí no me va a hacer mejor ni peor periodista hablar de esos temas, tengo mil cosas para hablar que no se refieran a eso.



- ¿Cuáles son las fuentes de esos chimentos, cómo te enterás de esas cosas que los famosos quieren ocultar?

- Eso te lo dan los años, vas teniendo contactos: colegas que no pueden contar determinada información en los medios y te la pasan a vos, fotógrafos que por ahí ven cosas haciendo guardias, los mismos artistas te llaman y te cuentan cosas propias o ajenas. Ahí tenés que tener oficio y tomar las cosas con pinzas porque por ahí te dicen algo falso para perjudicar a otra figura. Pero cuando te hacés conocido pasa también que vas a un restaurant y el mozo te cuenta que tal actor estuvo cenando con tal actriz; vas a un hospital y alguien te cuenta que tal figura estuvo ahí porque se hizo las lolas.

- Cuánto de verdad hay en los cruces, como por ejemplo el que tuviste con Cristian U o con Ximena Capristo?

- Lo de Cristian fue porque yo estaba a metros del estudio donde se estaba haciendo el programa y el habló mal de mí y tergiversó algo que yo había dicho. Le pedí permiso al conductor y entré al estudio. Por ahí después lo mirás y te arrepentís de haber actuado con la pasión del momento. Verlo repetido no es agradable. Con Ximena me dio mucha pena porque la de ella con Gustavo Conti es una pareja a la que quiero. Se dio porque yo en tengo una sección que se llama “Escándalos”, que son chimentos a los que al final les agregamos algo de humor. Lo que conté de ella fue a partir de que había salido segunda en Celebrity Splash y amigas de ella me contaron que no estaba contenta, cosa que es lógica. La parte de humor que le agregamos fue decir que Gustavo había llamado desde la casa para votarla, cosa que es claramente un chiste porque no se podía llamar desde teléfonos de línea, y se había indignado tanto que no quería pagar la cuenta de teléfono.  Me llamó Gustavo para preguntarme por qué había dicho eso y yo le pregunté si lo había visto o si se lo habían contado. Le dije “Gustavo, si lo viste, está claro que fue algo con humor” Me dijo que le parecía mal porque era mentira y le dije “Está bien, no voy a volver a hablar más de vos ni de tu mujer”. Ese enfrentamiento  fue más mediático.

- ¿Por qué pensás que siempre te pegan con tu salida de “Intrusos”?

-Porque alguien tiró la frase que me habían echado como a una rata y quedó.

-Y saben que te molesta mucho.

- Sí, porque yo me fui del programa con un acuerdo en común con la empresa debido a un problema de salud que tuve. No es lindo porque dan a entender que uno no es bienvenido. Si vos ves América, te das cuenta que en la mayoría de los programas me levantan notas, cosa que no harían si ahí no me quisieran. Estuve nueve años en ese programa, fue una etapa muy linda donde me llevé muy bien con todos mis compañeros de trabajo.

-¿Cómo fue hacer algo tan distinto de tu profesión como “Bailando 2011”?

- Fue algo muy lindo porque era un momento donde necesitaba algo así. Yo venía de tener un tumor en el riñón izquierdo en 2009 y otro en el derecho en 2010 y necesitaba divertirme. Marcelo Tinelli me venía proponiendo participar hacía tres años y yo no podía por cuestiones contractuales o de tiempos de trabajo. Esa vez él habló con Jorge Rial y le pidió que me autorice a estar en el programa. Lo hice para divertirme, sabía que no podía ganar porque soy un patadura. Por suerte hice un grupo fantástico con Ana Laura López, que hoy es artista de “Vale Todo”. Y lo más lindo fue que un mes después de salir del programa pudimos cumplir el sueño de la institución “Dulce de Leche”, de Orán y mandé a Salta un camión enorme con todas las donaciones. 

-¿Te quedaron ganas de probar algo distinto como la actuación?

- Años atrás hice un curso de teatro con Carlos Evaristo y me di cuenta que en realidad no me interesaba la actuación. Justo me estaba mudando y cuando iba a la clase me ponía a pensar “Bueno, después me voy a ir a comprar tal cortina que quiero o tal revestimiento para la cocina”. Me di cuenta que no me divertía, que lo hice para probar. Me divierte más participar en cosas especiales a beneficio, como el Bailando. Así y todo participé en programas como “Don Juan y su bella dama”, donde hacía un periodista que recibía a una chica que había tenido un accidente. A veces me proponen hacer Stand up, pero tampoco es algo que me divierta.

-¿Tenés casi 30 mil seguidores en Twitter, cómo manejás tus cuentas en las redes sociales?

- Es algo nuevo, lo tomo como una posibilidad más de acercarme a la gente. Te retroalimentás. Me cuesta mucho la tecnología, pero me gusta mucho. Por ejemplo, cuando nació el hijo de Michael Bublé y Luisana Lopilato, subieron una foto a Twitter y se lo mostraron al mundo. Ahí twitié “Aprendan los famosos de acá y muestren las fotos, no la vendan”. No sé por qué Paula Chavez y Peter Lanzani se lo tomaron como que era para ellos. Ahí me di cuenta que hay que tener cuidado también en la forma de twitear. Después les mandé un beso a ambos para que vieran que no había nada en contra de ellos. También tengo mi blog danielrinaldi.blogspot.com donde subo cosas que hago.

- ¿Qué te gustaría hacer en el futuro?

-Me gustaría volver a hacer un programa como “Detrás de escena”, con entrevistas a famosos. Tengo en mente hacer un libro sobre azulejos antiguos. Tengo una gran colección de azulejos del 1700 al 1900 y me gustaría poder volcar todo eso a un libro, porque acá no se hicieron libros sobre ese tipo de colecciones. Me han llamado del Museo de Arte Decorativo para hacer muestras. Pero es algo que lleva mucho tiempo, con fotografías de muy buena calidad y también es un trabajo grande de investigación porque hay que poner el origen de cada pieza. De todas formas, estoy muy feliz con lo que estoy haciendo hoy en mi carrera.     

 


Daniel queremos agradecerte por la nota.La gente de Hotel Horizonte te invita a conocer sus novedades con este voucher , y Vinecol te regala una botella de vino orgánico.

¡Muchas gracias!

Luciano Dambrine


Bodegas Vinecol
Hotel Horizonte

 
Backstage
Contra todo pronóstico, Daniel llega a la entrevista en moto. No deja de llamar la atención que toda persona que se cruza en Canal 9 lo saluda con mucho afecto. Impecablemente vestido y muy cordial, nos hace pasar al estudio donde en minutos comenzará el “Implacables” de Monti y Roccasalvo. Nos ubicamos en una mesa a un costado de la escenografía y Daniel responde con cordialidad y sin esquivar ningún tema, conocedor del trabajo periodístico y dispuesto a brindar una nota con la predisposición que, imaginamos, le gustaría que le dieran sus entrevistados.
Ficha Personal
Empezó en la gráfica, en la “Revista del Mundo”, donde llegó a director. Empezó en la tele con Lucho Avilés en Indiscreciones en 1997. Entre 2000 y 2002 trabajó en Telepasillo, con Marcela Tauro y Luis Ventura. En 2002, junto a Horacio Cabak y Verónica Lozano condujo Siempre Listos. En 2003 se sumó al equipo de “Intrusos” de Jorge Rial, del que se desvinculó en 2011 por un problema de salud. Paralelamente a Intrusos trabajó en otros programas televisivos, como Intocables junto a Cabak, Detrás de Escena con Connie Ansaldi y Gran Hermano 2007: El Debate. En 2011 el participó del Bailando con Ana Laura López. Hoy lo podemos ver y escuchar en “Implacables” con Susana Roccasalvo y Carlos Monti, “El Chimentero 3.0” en Magazine TV y en radio en “El Exprimidor” con Ari Paluch.
 
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