¡Consultá Ahora!
  18 de Junio de 2018
    Mapa de SitioAgregar a FavoritosContactanosHomePublicite en Tarjeta Vip 
 Albergues Transitorios
 Restaurants
 Turismo
 Descuentos especiales
 Mapa de Ubicaciones
 Sorteo VIP
 Newsletter 
 Preguntas Frecuentes
 Famosos
 Contactanos


 
 
 
Home > Famosos

Más Famosos
Enero de 2009
Walter Saavedra
El Arte del relato.
Walter Saavedra no es un relator más: cada domingo desde los micrófonos de Radio Mitre hace una verdadera narración de los partidos, donde mezcla citas literarias con poesía propia, metáforas y comentarios de actualidad. Tiene un libro de cuentos de fútbol editado, pero está lejos de ser su único tema. Es poeta y como si todo esto fuera poco, está preparando un espectáculo donde se mezclan el fútbol y el tango. Un verdadero artista que también se expresa en el relato. Pasen y lean…
 

¿Cómo empezaste a relatar? Porque es algo que no se enseña…
- Yo era jugador de fútbol, lo único que me interesaba era jugar al fútbol. Hasta que un día me rompí la rodilla y no pude jugar más. Yo era muy pibe, tenía 16 años. Fue un golpe muy duro, porque de repente me di cuenta que después de la operación se me seguía saliendo la rodilla (me pasa hasta el día de hoy) y no podía jugar más al fútbol. Entonces salí a buscar algo que fuera parecido, que compensara al futbolista que ya no era. Pero no encontré nada.
Me dediqué a mil oficios en Mar del Plata, trabajos y profesiones que no me gustaban pero que, bueno, tenía que laburar. Hasta que un día salió una pequeña oportunidad en una radio, la única radio que había entonces en Mar del Plata, para cubrir partidos de la liga. Pero no para salir al aire, si no para estar en la cancha, llamar por teléfono e ir pasando a otra persona los resultados, que los decía al aire. Así estuve dos o tres años, jamás salí al aire. Hasta que un día salí al aire y de ahí no paré más.
Lo que pasa es que ir a la cancha y decir “10 minutos del primer tiempo, cero a cero” ya no me bastaba, el cuerpo me pedía otra cosa. Así empecé a ensayar con un grabador, solo, en las cabinas de las canchas donde iba, me relataba el partido para mí y después en mi casa, a la noche, me escuchaba y me anotaba lo que me parecía que estaba bien y lo que me parecía que quedaba mal. Pero solo, sin una guía, sin nada. Hasta que una vez salió la oportunidad de relatar y no paré..

¿Te fijabas en algún relator? - En nadie, porque ni se me había ocurrido jamás trabajar en una radio ni tener esta profesión. Lo que yo tenía en el oído sonando eran los relatores que escuchaba mi viejo: Muñoz, antes Bernardino Veira. No tenía un referente, no quería “Ser cómo” ni nada, es más: no estaba en mis planes ni nada. Fue todo muy casual, a partir de un accidente en la pierna dejé de ser futbolista para convertirme en relator.

¿Como empezaste a relatar al aire, te tomaron una prueba?
- No, se enteraron en la radio que yo me grababa y un fin de semana me ofrecieron relatar el fin de semana y dije sí. Así empecé a relatar la Liga de Mar del Plata.

¿Cómo fue el camino hasta llegar a Radio Mitre?
- Fue un camino bastante sinuoso, no fue sencillo, hubo épocas en las que no relaté. Ya te digo, había una sola radio en Mar del Plata, no existían las FM. Después hubo otra radio en Mar del Plata y ahí relaté también. Pero el fútbol en Mar del Plata no es tan importante, en un partido pueden ir 30; 50 personas, en un clásico pueden haber 100 personas. Entonces empecé a relatar básquet cuando Peñarol empezó a jugar en La Liga. Es más, si preguntás en Mar del Plata me recuerdan mas como relator de básquet que como relator de fútbol.

¿Te gustaba el básquet?
- No tenía ni idea.



¿Cómo hiciste?
- Un lunes me dijeron que el viernes tenía que relatar y me fui a los entrenamientos de Peñarol con alguien que sabía, que me explicara lo básico y ahí fui.

¿Te cuidan, te tiran manos mas despacio?
- ¿No viste recién?

Es un relato más vertiginoso, me imagino.
- Me vino muy bien, por mi manera de hablar. Me gustó mucho, me gusta mucho el básquet. También fue una necesidad, en ese momento no había nadie que relatara básquet.
Era un lunes y el viernes tenía que debutar. No tenía idea, ni había visto un partido de básquet en mi vida. No me interesaba, ya te digo: lo mío era el fútbol. Pero bueno, vino la etapa del 87, que me vinieron a buscar de una radio de Santa Fe, me fui a vivir allá y estuve 7 años. En realidad, me hice relator en Santa Fe, relatando las campañas de Colón y de Unión. Los sábados relataba a Colón, que estaba en la B y los domingos a Unión, que jugaba en Primera. Relataba todos los fines de semana.

¿Ahí pudiste empezar a vivir del relato?
- Si, a partir del 87 ya no pare más con esto porque entendí que verdaderamente era mi profesión.

¿Qué otros trabajos hiciste?
- Un montón: laburé en la construcción, peón de albañil. Mi viejo era pintor de brocha gorda y trabajé también de eso. Carga y descarga de camiones, fábrica de pescados, pocero. Mil laburos, hice de todo, lo que viniera. Nada me gustaba, pero lo tenía que hacer: había dejado los estudios, la secundaria no la hice. Todo lo que tengo es el viejo 7mo. Grado aprobado.

Entonces, los elementos de literatura que usás en tu relato, los aprendiste solo.
- Cuando yo empecé realmente en esta profesión, me di cuenta que con las cuatro palabras que yo tenía no me alcanzaba. Entonces empecé a leer de todo, no solo literatura, lo que viniera, desordenadamente. Una especie de necesidad de leer que después, con los años, me di cuenta que todo lo que había leído había impregnado mi relato de un montón de palabras que no eran mías, formaban parte de toda esa literatura. A partir de ahí nunca dejé de leer. Además, yo siempre tuve facilidad para escribir. Me gustaba mucho escribir poemas, canciones, cuentos y eso me ayudó mucho en el relato.

¿Tus cuentos eran de fútbol?
- No, nada que ver. Hacía canciones, poemas, de todo. Escribo de fútbol como de cualquier otra cosa, no es que escribo nada más de fútbol. Lo que pasa es que pude publicar un libro con cuentos de fútbol. Lo demás son cosas que no he publicado.

¿Te interesaría publicar un libro de cuentos en general, vivir de escribir?
- En algún momento sí. No me parece éste un buen momento para publicar.

¿A quién tenés como referente en la literatura?
- Por un montón de razones, porque nació en el mismo lugar que yo, porque vivió en una ciudad de la cual es mi mujer, porque jugó al fútbol como jugué yo: Osvaldo Soriano. Después el Negro Fontanarrosa, que conmigo fue enormemente generoso. Y después alguien que no conocí, pero está en el recuerdo: Roberto Santero, un poeta y periodista desaparecido en la Dictadura, que fue quien recopiló textos, poemas y cuentos de fútbol de diferentes autores en un librito que se llamó “Antología de la pelota” , allá por los años 70 y que es un poco el primero que logró hacer una antología de la literatura referida al fútbol.

Vos cubriste 4 Mundiales, contanos algo que te haya sorprendido de las experiencias
- Muchas cosas, la convivencia. El Mundial es un mes que estás afuera con tus compañeros y nadie más. Conocer lugares, conocer gente. El trabajo parece el mismo, pero no lo es. La tecnología con la que trabajás… En Alemania, en el último Mundial, lo que más me llamó la atención fue la tecnología. Era algo maravilloso: yo sabía que llegaba a la cancha, me sentaba y yo ya sabía que a determinada hora, empezaba a hablar y ya salía acá.

Nada de probar sonido.
- Nada, nada. Yo sabía que a tal hora tenía el circuito abierto y decía “Hola, buenas tardes” y ya arrancaba. Además, eran transmisiones al aire libre, con pupitre, pero tenía un plasma de cada lado, una cosa terrible, nada que ver con lo que sucede en este continente.
A veces salís del país y no sabés si vas a salir al aire. De última tenés telefonía celular, pero eso allá no sucede..

¿Y las Olimpíadas?
- Yo cubrí Atlanta. Eso a mi me pareció lo más importante periodísticamente que he podido realizar. En los JJOO tenés todos los deportes al mas alto nivel, fútbol incluido.

¿Pudiste cubrir otros deportes?
- Si, NBA, Atletismo. Pero lo más importante fue hacer una cobertura durante toda la noche de la bomba que metieron en la Villa Olímpica. Lo cubrí durante toda la noche para Rivadavia, con un celular, rogando que no se me corte, que no se me termine la batería. Una crónica de la desactivación de la bomba. Transmitiendo a 100 metros de donde habían puesto la bomba. Justo salió cuando acá eran las 12 de la noche y seguí hasta las 7 de la mañana, con las sirenas, haciendo notas a la gente. Periodísticamente fue muy importante porque estaba justo en ese lugar. Era un día donde no había actividad y los periodistas habían ido a cubrir otras cosas y yo justo regresaba y estuve ahí, donde ocurrió la explosión. Fue muy fuerte.

Tu estilo de relato es muy “lírico”, con muchas citas de canciones, libros, poesía, ¿te anotás las cosas antes o es todo memoria?
- Algunas cosas si, por ejemplo títulos de películas actuales, que en el momento no me las voy a acordar y me sirven para jugar con una imagen del partido…

Estás atento a lo que te rodea para incluirlo en tu relato.
- Además todas las cosas que pasan, en el país y en el mundo, me sirven para jugar e incluirlo en el relato.

¿Relato televisivo te interesa?
- No. Me siento muy incómodo en la TV, no he hecho casi nada, muy poquitas cosas. En Canal 7 me llamaron una vez para preguntarme si quería hacer algo y yo les contesté que quería hacer algo con la literatura deportiva. Entonces, en un programa deportivo, yo cerraba los bloques con un texto breve, que podía ser mío o de otro escritor. Pero generalmente la televisión me incomoda mucho.

¿Hiciste algo similar en radio?
- Si, en Radio Mitre tuve un programa hasta hace algunos años de literatura y fútbol. Ya no está, pero podría volver, porque me gustó mucho.

Escuchándote da más la sensación que tus comentarios apuntan a dar una opinión mas que a adornar el relato.
- A veces, como no tengo otro espacio donde expresarme, hago una bajada de línea política y demás. Trato de que sea muy sutil. Inclusive en un grito de gol.

¿Nunca te dijeron nada?
- A veces me han dicho cosas, censuras del tipo “Vos sos relator, dedicáte a relatar y nada más” Pero siempre he mantenido discusiones muy fuertes en ese sentido. Recuerdo cuando mataron a José Luis Cabezas, nosotros estábamos relatando a Independiente en un torneo de verano, equipo del cual Cabezas era hincha. Era en Rivadavia y dimos la noticia y la familia se enteró a través nuestro de que habían matado al hijo. Después, durante años yo seguía diciendo en medio de mis relatos “No se olviden de Cabezas”. Eso me generó algún problema en su momento, porque detrás de eso había gente de mucho poder.

¿Hiciste alguna vez trabajo social?
- Me interesa mucho, pero me parece que mi militancia pasa por la radio. Pienso que en la radio soy mas útil que desde un sindicato. Por supuesto, antriguamente he militado, trabajaba en una fábrica de calefactores muy grande en Mar del Plata y militaba en el sindicato del gremio de metalúrgicos. Era la época de la Dictadura y era muy bravo, con compañeros desaparecidos. Pero fundamentalmente trato de militar desde la radio.

¿Y en tus cuentos?
- Algunas veces sí. Tengo algunas historias. Tengo un cuento que se llama “El Matador”, que trata sobre la final del Mundial 78. Voy contando lo que pasaba entre Holanda y Argentina en la final, con Kempes “El Matador” como gran figura y que a pocos metros del estadio donde se jugaba la final, estaba la Escuela de Mecánica de la Armada y voy haciendo un paralelismo entre ambas cosas. Siempre el tema derechos Humanos, el tema social y la reivindicación del derecho de las personas me interesa mucho.

¿Cómo ves esos temas?
- Creo que se avanzó mucho. La nuestra es una democracia embrionaria, que se tiene que desarrollar. Se cometen muchos errores, pero prefiero todo esto que todo aquello. Se avanzó mucho, falta mucho todavía, pero hay una conciencia ciudadana de que todo aquello no debe pasar de nuevo.

¿Cómo ves a esos pibes jóvenes, que no han vivido la dictadura, pero piden un gobierno militar?
- Me parece que es ignorancia. Yo creo que si estos pibes o por ahí gente grande que hoy piden mano dura y demás, si realmente hubieran vivido la dictadura, no pedirían eso. Porque fue realmente patético. Me parece que es desconocimiento de la historia reciente y por ahí hace falta machacar mas sobre ese tema.

¿Volviendo al fútbol, consumís fútbol en la semana?
- A mi me gusta relatar, me gustan los 90 minutos. Todo lo demás, realmente no lo consumo mucho.

¿Pero ves partidos de la Champions League, esas cosas?
- No, eso no. Por ahí me prendo en algún compilado de goles, pero generalmente no. Igualmente, estoy bien informado de lo que pasa, es decir, para lo que tengo que hacer se todo. Yo se qué partido tengo que relatar el domingo, se cosas de los equipos, de los jugadores, dónde nacieron, en qué equipos jugaron, los cumpleaños. Todo lo que me pueda servir para una transmisión lo se, porque trabajo para eso. Pero no más, porque si no tendría una pelota en la cabeza y eso no me gusta, porque hay otras cosas muy lindas.

Quería cerrar con las dos preguntas que más te deben haber hecho, pero en tu caso me interesan de verdad: contáme el gol o el partido que más te haya gustado transmitir, alguno que hayas dicho “Esto me pagó haberme dedicado a esto”
- Hubo un gol que siempre tengo presente, porque para mi significó mucho. Año 86, en Mar del Plata, verano, River-Polonia: el gol de chilena de Francescoli. River perdía 4 a 2 y terminó ganando, con ese gol sobre la hora, 5 a 4. Ese día yo transmitía, no sólo para la radio de Mar del Plata, sino también para Radio Rivadavia. No se qué problema tuvieron que no podían salir al aire y salí yo. Al salir por Rivadavia, salí para todo el país. Inclusive recuerdo lo que dije en ese gol: “Me quiero morir, me quiero morir”. Y fue muy importante porque a partir de eso sucedió algo maravilloso, como que me vinieran a buscar varias radios, como la que te contaba de Santa Fe, donde me fui a vivir. Ese gol de Francescoli significó algo muy importante para mi.

Y la contraria: contáme el partido que dijiste “Cómo hago para que esto suene divertido”.
- Muchas veces los malos partidos de fútbol terminan siendo los mas divertidos para la transmisión, porque tenés que extremarte. Vos no podés decirle al hincha “Esto es una porquería”, porque el que está escuchando si va a la radio de al lado y el tipo que está transmitiendo el mismo partido malo, le pone un ritmo entretenido, se queda escuchando esa radio. No con este otro que le dice “Este partido es muy malo”. No digo mentirle a la gente, pero tampoco tirar abajo el partido. El espectáculo radial es un espectáculo auditivo, entonces vos tenés que apuntar a la persona que está escuchando y entretenerla. A mi me ha pasado que los peores partidos que me han tocado relatar, me han salido las mejores transmisiones. Porque hablás con el comentarista y jugás con otras cosas porque no pasa nada, porque son 0 a 0 que lo ves que va a ser así desde que empieza.

Ahora, además de escribir y relatar, estás preparando un espectáculo de tango y fútbol.
- Hace muchos años hacía un espectáculo con un grupo de músicos y un cantor que se llama Luis Lagos, que se llamaba “Desde el fondo de la red”, que eran textos y canciones de fútbol. Después, con Daniel Ardizzone, que es un guitarrista y cantante hijo de Don Osvaldo Ardizzone, un gran periodista y poeta; hicimos un espectáculo que se llamó “Hechos pelota”.
Ahora con esta orquesta de tango surgió esta experiencia que me maravilló porque es juntar dos pasiones populares argentinas: el tango y el fútbol.
Empecé a escribir textos, surgieron tangos y ahora estamos en etapa de ensayo, pero me parece que puede funcionar muy bien, porque en este país el fútbol y el tango… Y no sólo tangos, algunas milongas, candombes, hasta un lindo rocanrol… da para todo eso. Y a mi me gusta mucho.
Históricamente el músculo y el intelecto se trataban de usted y a mi me parece que es época de que se empiecen a tutear. Antiguamente los intelectuales que amaban el fútbol iban disfrazados a la cancha para que no los reconocieran. Quedaba mal, cómo una cosa populacha, del bajo fondo, como el fútbol, cómo mezclarlo con la literatura. Hoy esto no sucede, cualquier intelectual puede decir que es hincha de un equipo o ir a la cancha y nadie le importa.



- Queremos agradecerte por la nota y tu amabilidad, por eso la gente de HOTEL HORIZONTE te envía este turno para que lo puedas ir a conocer, y la gente de BODEGAS VINECOL te envía este Tinto Tempranillo para que disfrutes.
-Muchas gracias!!! Lo compartiré con amigos.



Luciano Dambrine


Bodegas Vinecol
Hotel Horizonte

 
Backstage
Llegamos a la casa de Walter Saavedra golpeados por el sol en plenitud del verano porteño. Walter nos recibe muy cordial, con un sombrero que lo protege del calor. Nos ofrece un vaso de cerveza helada y ya en la fresca cocina, tras superar inconvenientes técnicos, arranca la charla.
Ficha Personal
Como muchos en el ambiente del periodismo deportivo, inició su carrera casi por azar, luego de que el destino le negara la posibilidad de jugar al fútbol profesionalmente. Hizo de todo: albañil, pintor, pocista, hasta que tuvo un chance en la radio de su Mar del Palat natal y desde ahí no paró. Relató básquet y box, su profesión lo llevó a vivir en Santa Fe y le permitió conocer la intimidad de mundiales de fútbol y juegos olímpicos. Su potente voz suena hoy en Radio Mitre, donde le pone poesía y personalidad al relato de los domingos.
 
<< Todos los famosos >>
 
 

 

Arriba

Contactanos | Publicite | Términos y Condiciones