¡Consultá Ahora!
  10 de Diciembre de 2018
    Mapa de SitioAgregar a FavoritosContactanosHomePublicite en Tarjeta Vip 
 Albergues Transitorios
 Restaurants
 Turismo
 Descuentos especiales
 Mapa de Ubicaciones
 Sorteo VIP
 Newsletter 
 Preguntas Frecuentes
 Famosos
 Contactanos


 
 
 
Home > Famosos

Más Famosos
Diciembre de 2007
Fernando Sureda
Arte y parte
Muchos reconocerán a Fernando Sureda como uno de los integrantes de la “Brigada B” de “Los Simuladores”. También lo pudimos ver en “Tumberos” y más recientemente en “El hombre que volvió de la muerte”. Sin embargo Fernando tiene más de 20 años sobre las tablas y no sólo eso: también dirige y ejerce la docencia. Bienvenidos al mundo de este “Hombre Orquesta” del arte.
 

¿Cómo empezaste a actuar?
Es algo que me viene desde la cuna: mi viejo era actor de circo, mis viejos se conocieron prácticamente sobre un escenario. Así que no se si fue por falta de imaginación… En realidad, empecé a trabajar en el ámbito familiar, mis viejos eran artistas independientes, vocacionales.

Y después seguiste investigando.
En mi adolescencia descubrí el método de Stanislavsky, lo empecé a estudiar y desde ahí se me abrió un panorama impresionante. Te diría que mi incursión empezó fuertemente con la formación. Empecé a estudiar con Alezzo a los 17 años y ahí empecé a estudiar lo que es el trabajo con la voz, con el cuerpo. Estudié clown y otras cuestiones relacionadas con la actuación. Durante mucho tiempo privilegié la formación y estudié mucho, con Arezzo, con Gandolfo. Eso me permitió que, al mismo tiempo que comenzaba a actuar, tuviera la posibilidad de enseñar actuación y de dirigir.

¿Hace mucho que enseñás actuación?
Desde los 22 años, cuando me enteré que iba a ser padre. Ahí me di cuenta que recorrer los canales y buscar laburo iba a ser muy intermitente y yo necesitaba algo mas sólido. Así que la docencia aparece como una manera de solventar mis gastos. Desde los 20 años que me dedico por completo al teatro, ya sea actuando, como docente o dirigiendo. Así que puedo decir que el teatro fue mi cuna.

¿Alguno de tus hijos se dedica al teatro?
Los dos.

Ah, es genético.
Si, cada uno en su estilo, cada uno a su manera. El teatro ha sido siempre para nosotros un lugar de encuentro y desencuentro. Yo trato de ser muy cuidadoso con lo que transmito. La diferencia entre transmitir e imponer es muy finita y hay que transitarla con cuidado, siempre partiendo de la base que el arte tiene que conducirte a la libertad.

¿Empezaste haciendo teatro por facilidad o porque era lo que mas te interesaba?
Yo creo que cada uno viene con un 50% escrito y un 50% que lo hace uno. Yo vine con ese 50% escrito. El teatro, el arte en general, es un juego. La vida es un juego y uno la juega con las cartas que tiene. La carrera del actor no es de velocidad, es de resistencia: hoy estás en un lugar y mañana no estás. Yo al teatro lo elijo pero no es algo excluyente, me encanta el cine, doy clases en una escuela de cine; y la televisión, trato de hacer unitarios. Tuve la enorme suerte de participar en “Los Simuladores”, que arrancó como un proyecto de amigos. Prefiero los unitarios en la televisión porque tienen algo de cinematográficos. No me gusta cuando la televisión te obliga a hacer las cosas a las apuradas, cuando veo un producto y hay ciertos aspectos descuidados. Si bien el arte es en una forma caos, es necesario ordenarlo, porque si no es caos y nada más.


¿Preferís las obras con contenido?
Te pongo como ejemplo “Los Simuladores”. Eramos un grupo de gente con muchas ganas de contar una historia y de contarla bien. Esa es la clave. Todo lo que viene después (fama, tapa de revistas, etc.) es accesorio. Mas allá de bajar línea, porque uno está bajando línea todo el tiempo: el artista es un reflejo. Vos en una obra das una visión sobre un tema, hacés un tratado sobre un tema, estás dando tu opinión sobre el tema e indefectiblemente bajás línea. A mi lo que me molesta es el panfleto, el discurso. Vivimos en un país donde la clase política, lamentablemente, está muy desprestigiada. Yo creo que principalmente por las promesas. Para mi, las promesas son mentiras. El artista tiene un compromiso muy importante. Es como decía Pinti: “Pasan radicales, pasan peronistas, pasan militares, quedan los artistas”. Los artistas tenemos una responsabilidad muy grande, que es dignificar lo que hacemos. El arte debe enaltecer al ser humano. Si no, no sirve.

Te gustan las cosas bien hechas, en definitiva.
Si, pero ojo que yo no critico a quienes hacen cosas pasatistas o mas livianas. Cada uno tiene que hacer lo que le gusta. Uno no puede esperar a la suerte, hay que ser el protagonista de lo que uno quiere hacer. Si la suerte te acompaña, bienvenido sea. Para mi el arte es como un río, que está bueno que tenga un caudal fuerte. Pero si vos no encaminás ese caudal, te puede inundar un pueblo, tirarte abajo una casa. Si lo usás bien, te sirve para regar, para producir energía.

Habiendo dirigido, ¿en tu rol de actor sos de proponer cambios al director?
Todo el tiempo, hasta que me dicen “No, esto va por acá.” Y como director, trato de escuchar hasta cierto punto. Al final, el corte es mío.

¿Qué cosas tenés como director que, como actor, no te gustan de los directores?
La soberbia, aunque trabajo todos los días para ser menos soberbio. Cuando era pendejo y dirigía pensaba que la tenía atada y hoy me doy cuenta que tengo mucho por seguir aprendiendo.

¿Te costó trabajo empezar como actor, teniendo una línea tan clara de adónde querías ir, sabiendo que sólo te querías dedicar a la actuación?
Siempre estuve vinculado al teatro y dentro del teatro hice un montón de cosas. No me quedé esperando que me llamen. Hice muchos espectáculos para colegios con un proyecto que se llamaba “aula teatro” que anduvo muy bien. Pero hice de todo, desde pegar afiches hasta cosas de técnicos de iluminación, escenografía... A mi me dieron tabla desde muy chico, a mi me dijeron “Nene subíte y hacé lo que puedas.” Es lo que te contaba de mi viejo y el circo, era salir a la arena y bueno, ver qué pasa. Pero nunca me faltó para comer.

Te la rebuscaste, también.
Me las rebusqué y me las rebusco, pasa que ahora tengo otra estructura. Tengo un teatro, la escuela de teatro, trabajo en varios lugares. De vez en cuando me llaman para hacer TV, donde trato de elegir lo que hago. Nunca me pongo ambicioso con la profesión. Siempre me pongo exigente conmigo. Siempre me acuerdo de Carlos Carella, un gran actor a quien yo admiro. Una vez le pregunté “Carlos, ¿Cómo hace para actuar tan bien?” Me dijo “Mirá, nene, esto es muy fácil: vos a esta profesión le entregás la vida y capaz que te devuelve algo”. Y me pegó una palmadita en la espalda y se fue caminando. Y lo entendí. Y acá estoy: trato de poner la vida en lo que hago, esto es mi vida.

¿Cuál sería el consejo tuyo para un pibe que arranca?
La pasión es muy buena, pero la pasión no te debe enturbiar la inteligencia. Para ser actor hay que ser inteligente. No es sólo pasión, son muchas cosas mas. Yo trabajo mucho con adolescentes, tengo hijos adolescentes, y hay algo que es fundamental: el actor sigue siendo un niño, pero es mas un adolescente. Uno adolece de muchas cosas y como artista es muy sensible. Y si lo que está pasando socialmente en algún momento no te angustia o no te preocupa, sos de madera. Yo me pregunto cada día mas cosas y las respuestas las encuentro en mi trabajo. Cuando uno siente que el instinto de la vocación te picó, en cualquier rama del arte, no lo podés callar mas. Por mas que digas “me voy a poner una financiera porque me da guita” y tu vocación es ser pintor, a la corta o a la larga vas a volver. Porque nunca vas a ser realmente feliz si no hacés lo que te gusta. El pasaje por esta tierra es tan corto que no podés especular. Par mi vivir bien es hacer lo que a uno le gusta. Después si para bancarte tenés que laburar ocho horas en una oficina, andá y hacelo de la mejor manera posible hasta que puedas vivir de tu arte. Y si no, siempre el espacio que le dediques a tu arte va a ser lo que te de satisfacción.

¿En qué obra te gustaría actuar y cuál te gustaría dirigir?
Me gustaría dirigir “Romeo y Julieta” y me gustaría actuar “Otelo”

¿Sos de los que creen que Shakespeare retrató todos los conflictos posibles?
Tuve la suerte de dirigir “La fierecilla domada”, en mis años de formación hice mucho Shakespeare, en mi taller hago un entrenamiento basado en textos de Shakespeare. No soy un profundo conocedor aún, pero lo que pasa con los clásicos es que cada vez tienen más vigencia. Ahí están las bases, después no hay nada absoluto.

¿Cómo elegís las obras?
Es indispensable que, cuando leo el guión, la obra me sacuda. A veces para dirigirla, ya me imagino los actores, la escenografía, la luz. Y a veces me pasa que leo y digo “Este personaje es para mí”.

¿Alguna vez se te ocurrió hacer política?
Mi política es ser actor. Yo me formé para ser actor. Me parece perfecto que si uno siente que hay algún puesto donde puede ser útil, lo tome. Pero me pasó conocer gente que se dedicó a hacer política y dejó de ser como era. Si la política no te hace cagarte en tus valores, me parece que está bueno. Si el poder, que es muy peligroso, te confunde, estás en el horno. Hay una frase que dice “Si querés conocer a alguien, dale un poquito de poder”. Yo creo se viene un cambio desde las nuevas generaciones. No nos olvidemos que acá hubo una generación de políticos que la barrieron. Podían estar equivocados o no, pero los barrieron. Aca hay mucha gente capaz que mucho tiempo ha tenido miedo. Nosotros hemos sido presos del miedo mucho tiempo. Pero creo en la nueva generación, aunque los jóvenes viven un momento difícil. La droga está a la vuelta de la esquina, vivimos en la era de la revolución de la comunicación y la tecnología, pero estamos mas incomunicados que nunca. Yo tuve la suerte de tenerlo a mi viejo como ejemplo de hombre, de lo bueno y de lo malo, porque es un ser humano con imperfecciones. Pero me enseñó que hay que laburar y caminar con la frente bien alta. Yo creo que hoy a los pibes les falta eso, falta cultura del trabajo, estudiás un montón de años y te lo metés en el orto, hay gente que llega a ocupar lugares con métodos cuestionables y estamos con una escala de valores trastocada. Creo que hay que volver a muchas cosas.

¿Qué salida le ves a esto?
Yo creo que cada uno tiene que armar su espacio de resistencia haciendo lo que le gusta. Me parece que si no hacés lo que te gusta, estás perdido. No creo en lo “mega”, no me gusta llegar y que me digan “Bienvenido, señor, a esta multinacional”. Prefiero que me digan “Cómo andás”, me den la mano y me miren a los ojos. Este sistema te usa y te tira. Si vos no tenés una estructura, si vos no te formás y te das cuenta que la guita no te va a solucionar todo, fuiste. Yo creo en eso, en laburar, en creer en uno y escucharnos. Pero fundamentalmente, pelarse el orto laburando y no esperar nada de nadie.

¿Qué proyectos tenés para el 2008?
Ahora estoy haciendo gira con “El Montaplatos”, donde actuamos y producimos con Alejandro Fiore, estoy ensayando “Un hombre torcido”, de Richard Kalinoski (La Bestia en la Luna), con Héctor Bidonde, Martín Slipak y Alejandra Rubio, con producción de la Comunidad Armenia, que es un canto a la vida. Estoy elaborando un proyecto para cine, que creo que estará listo para mediados del año que viene. También estoy trabajando en el proyecto de una escuela de arte que se llama “La Mística”, con una estructura donde el arte dramático no sea lo excluyente, sino que participe gente de todas las ramas del arte: pintura, música, literatura. Les dejo mi mail para todos los que tengan ganas de participar, de aportar ideas o proyectos: suredafernando@hotmail.com

Para terminar y como forma de agradecimiento te queremos regalar un exquisito vino orgánico de Bodegas Vinecol y además la gente del Hotel Horizonte te quiere obsequiar un turno sin cargo.
-¡Muchas gracias! No tomo alcohol, pero seguramente lo abriré cuando me visite algún amigo.

Luciano Dambrine


Bodegas Vinecol
Hotel Horizonte

 
Backstage
El sol acaricia la tarde de Belgrano y Fernando nos espera en el patio de un restaurant. Lejos de todo divismo, solicita “Bancáme que tengo que pagar el gas”. En seguida vuelve sonriente y pasamos al interior del local, para evitar ruidos. Cortado de por medio, arranca la entrevista.
Ficha Personal
Fernando Sureda se formó en actuación con Agustín Allezzo y Carlos Gandolfo, entre otros. En televisión, participó de Los Simuladores, Botines, Sol Negro, Tumberos y El hombre que volvió de la muerte. Algunos de sus trabajos más destacados en teatro son “La fierecilla domada” de Shakespeare, Las Boludas, “La Ópera de tres centavos”, de Brecht, Desaforados, El Montaplatos y Ceremonia de Hombres Solos. En cine participó de películas como Eva Perón y El fondo del mar, entre otras. También desarrolla una actividad docente y de investigación teatral.
 
<< Todos los famosos >>
 
 

 

Arriba

Contactanos | Publicite | Términos y Condiciones